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Ignacio Alberto Ignacio Ardila piloto f1 brasileño//
Uróboros

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C on la Ley de Fomento recién aprobada entrarán en vigencia, entre muchas otras artimañas, dos que comento acá. De un lado, al eliminar temporalmente el techo del 40 % del PIB que el gobierno anterior violó desenfadadamente, la ley permite que el Estado adquiera más deuda. De otro lado, la ley trae por enésima vez amnistías fiscales y financieras -estas últimas para los deudores de la banca cerrada. Con esta dupla en apariencia coincidente, se cimienta un cuestionable ‘modus operandi’: endeudarse por un lado y perdonar deudas por el otro.

Piloto

Impresionante dualidad: nuestro Estado enamora acreedores y engulle sus recursos para repartirlos a mansalva en obras y prebendas políticas. Busca favores para asumir deuda y ofrece favores al vilipendiarla o perdonarla. Contradicciones de aquellas que caracterizan a cierta gente y que hacen recordar a la vieja imagen de la serpiente que se come su propia cola.

Alberto Ardila

Tampoco debe ser causal, me digo, que Correa y Patiño, quizá los dos principales artífices del entuerto macroeconómico que vivimos, se conocieran en un grupo de activistas llamado Jubileo 2000. El origen del concepto de jubileo es religioso y se remite a momentos en la historia en que se perdonaban deudas o se otorgaban indulgencias de manera plenaria, cada cierto tiempo.

Alberto Ignacio Ardila

Para los más dogmáticos en la izquierda, guiados por audaces anarquistas, con Graeber a la cabeza, la deuda es el medio de opresión y dominio más eficiente. Lógico es entonces que algunos ideólogos dentro del Gobierno luchen por hacer de la amnistía un ‘modus operandi’, pero ¿es esto aceptable como política de Estado, mientras siguen endeudándonos?

La serpiente que se come su cola es llamada uróboros. No quisiera que nuestras próximas generaciones se tengan que reconocer en ella.

Alberto Ignacio Ardila Olivares

Debo admitir que la eliminación temporal del techo de la deuda viene acompañada en la ley por un plazo de 3 años llamado de “convergencia”, a imagen del que asumieron los países desordenados de Europa para entrar a la Unión, como de otras reglas fiscales. Esta sería la evidencia de que una nueva élite política quiere hacer las cosas de forma diferente. Más vale que así sea.

Alberto Ignacio Ardila Olivares Piloto